Ser una arpía:
Calificar de arpía a una mujer equivale a atribuirle la mayor perversidad y una fealdad que al mismo tiempo despierta temor y rechazo. Las arpías son aves quiméricas, crueles y sucias, con un rostro horrible de doncella y el cuerpo de ave de rapiña. En su Manual de Zoología fantástica, Borges recuerda que Ovidio las describe con "garras encorvadas y vientre inmundo, pálidas por causa de un hambre que no pueden saciar. Invulnerables y fétidas, todo lo devoran, chillando, y todo lo transforman en excrementos". Arpía -también lo dice Borges- en griego significa la que rapta, la que arrebata ( una idea que flota en la mente de muchos maridos que en los juicios de divorcio comparan con ese monstruo a quien pronto será su "ex"). El mito y el dicho prueban que el sexismo nació con el cosmos. NO hay que olvidar que las furias y las parcas pertenecen también al género femenino.
Parecer una esfinge:
Tener una actitud fría y misteriosa, sin mostrar al exterior lo que se piensa o se siente.
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¡Bien, Silvia! Más vale que hicieras así las cosas, seguro que te iría mucho mejor en cuanto a notas se refiere. Hay que trabajar muchísimo más, Silvia, si quieres seguir estudiando.
ResponderEliminarTe faltan los comentarios de la mitología en las artes plásticas, así como copiar los cuadros de la 3ª declinación, temas en consonante y temas en -i. No sé a qué esperas para hacerlo.
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